Kamala Harris es la apuesta vicepresidencial para el partido demócrata de Estados Unidos, la fórmula que la opinión pública necesitaba para un candidato como Joe Biden ya que reúne tres de las opresiones que más mueven hoy la agenda pública internacional: es mujer, negra y, además, hija de migrantes. También es una abogada con basta trayectoria procesando casos de agresión sexual infantil en el condado de Alameda, Estados Unidos, donde fue fiscal general por dos periodos consecutivos.