Amaia es una deportista que cesó su entrenamiento para dedicarse a la sociología, en un momento de su vida en el que además se encontraba con el feminismo (y despuecito con nosotras), y que ahora nos abre sus visceras para permitirnos asomar en esa relación vigente, oculta y ajena que desarrolló -como muchas de nosotras- con su propia cuerpa.