Otra Futura es posible

Autora: Paz González

“Y cuando estés lejos, vente cerca
Para que te puedas sentir
El odio quema, lo transformo en poema
Por eso estamos aquí”

(Perota Chingó, 2021)


Una huella que se convierte en silueta o la silueta que se convierte en huella.  Bajo esa lógica,  quise tener una huella de mi primer territorio en el cual reclamo soberanía, un mapa hecho de historia y huesos, una corpografía que se niega a establecer fronteras, normas y prohibiciones; una geografía que reclama y escribe la historia, el cuerpo como texto, el texto como trazo, como manifiesto, un manifiesto como resistencia, en esa parte de la cuerpa, de la cual ha salido con pasión, dolor  e indignación las consignas y cantos por el país soñado y llorado. 

Ana Mendieta, como la fuente de la cual beben estas líneas, en su propuesta de estética decolonial invita a ver, sentir y expresar en la cuerpa femenina la posibilidad de explorar una diversidad inimaginable de universos de resistencia y re-existencia. El arte denuncia y conecta con la raíz y con el todo. Como lo dijo Mendieta: “mi arte se basa en la creencia de la Energía Universal que lo recorre todo, desde los hombres hasta los espectros, desde los espectros hasta las plantas, desde las plantas hasta las galaxias”

Nuestras cuerpas han sido territorio de disputa y dominación en todas las esferas de nuestras existencias “ser un cuerpo es ser entregado a otros” (Butler, 2006 , págs. 40-41) de ahí que cobre una relevancia poderosa, rebelde y contestataria, el plasmar en la piel liberada la utopía de la “Futura”.

Pensar la Futura, verbalizarla, danzarla, llorarla y añorarla pasa necesariamente  conectar con el infortunio y el dolor del desarraigo en nuestra Colombia, territorio víctima del modelo neoliberal en el cual se despoja, se acapara, se desplaza y se asesina por la tierra. 

“De nuevo se repite, se corta la respiración, se quita el habla, la lengua esta inmóvil, se cierran los ojos, allí  está la campesina que se niega a salir de su tierra porque a ella  le han salido raíces, su silueta está plasmada en cada lugar de ese territorio por eso  resiste, y permanece tan firme como  aquel árbol que lleva cientos de años siendo testigo silencioso, de quienes deciden morir en su rancho, acompañanades de sus animales, aunque tengan  un fusil apuntando a su cabeza por quienes despojan y hacen las normas” 

El sistema hace lo imposible por convencer que no es viable abrazar otras formas de habitar y existir, pero, vemos como las guardianas de las semillas, las maestras, las mujeres indígenas a través de siglos, pese a la violencia colonialista han logrado resistir, heredar y transmitir sus saberes, manteniendo viva la memoria ancestral. Hoy junto a mis hermanas vamos cogiendo los pasos de nuestras ancestras, como lo hizo Ana Mendieta en su enigmática Cuba, reconociendo y agradeciendo a todas aquellas que abonaron el camino e hicieron posible que hoy estemos escribiendo sobre la Futura, en el foro y en la cuerpa. 

“Pronuncio la futura y la aguja pasa por la garganta, se corta la respiración se quita el habla, la lengua esta inmóvil, se cierran los ojos, junto a una migrante-hermana que se precipita sobre mi cuello y me traza un proyecto, un horizonte, tatúa un mapa que da orientación y respuesta a una utopía que se escribe a muchos cantos y bailes”. 

Profundo compromiso político, como profundas son las cicatrices en la tierra natal.

La guerra aún nos asedia y persigue en diferentes latitudes, así no estemos, así migremos, ahí está nuestro pedacito de tierra reclamando justicia. El profundo compromiso político de Regina es inspirador, una mujer guatemalteca, que al igual que nosotras, vivenció una confrontación armada, una firma de un acuerdo de paz y un plebiscito perdido. Pensar en regina es sentir la piel haciéndose de “gallina”, es pensar en ese verso poderoso y contestatario que significó el sembrarse en las plantaciones de maíz, siendo semilla que cosechó denuncia y reflexión por los estragos de la violencia vivida. 

“Asimismo, los objetos teoréticos de Regina José Galindo nos invitan a propulsar el deseo hacia ese viaje conceptual. Por un lado, el performance es un acto pensado y crítico. Por otro lado, la espectadora ya no sólo es una persona expectante, un testigo, sino que es parte activa en la performatividad del género y se la incita a involucrarse y a reflexionar” (Escamilla, 2019, pág. 166)

El sistema capitalista, colonial, racista, patriarcal y violento que impera en nuestros países, arrasa y arranca las raíces más profundas de los pueblos oprimidos, de las cuerpas y existencias despojadas de toda espiritualidad y humanidad, desconectando a las mujeres de la tierra, pues somos nosotras botín de guerra. Ante la barbarie de la guerra, Galindo con su obra se conecta firme en medio del alimento básico y sagrado de su paisane, una mujer de maíz que genera una narrativa insondable, un grito seco contra la violencia. 

Es transgresor la cuerpa asignada como femenina, desnuda, politizada, desobediente e insumisa, “En tanto cuerpos femeninos, somos objeto, paisaje. No sucede así con el cuerpo masculino. Él, con todo y apariencias, no forma parte del paisaje pues lo modifica activamente. Ambos cuerpos comparten el mismo destino, la muerte; sin embargo, no comparten una aproximación igualitaria a la vida, de hecho, nunca se miran. Es ahí donde reside la miseria de nuestra existencia” (Escamilla, 2019, pág. 164)

La Futura, feminista transpoderosa, antitodo (Los sistemas de opresión)

La futura está ubicada en mi garganta, esa que ha emitido placer, satisfacción, dolor y llanto, y hoy lleva una consigna, un legado, una utopía. En los momentos de desosiego estamos ahí, reclamando la historia y la soberanía de nuestras cuerpas, con una mirada fija que ha sido herencia de nuestras ancestras, ya no tememos a nada, la valentía nos acompaña, somos mujeres salvajas, que se repiten a sí mismas, el mañana no será el de ellos, el de los señores de la guerra, que atizan la violencia y se regocijan en la miseria de los demás.

“Pensar desde los agenciamientos las fuerzas que efectivamente inventan significados, enunciativos, performáticos feministas, queer, trans y decoloniales nos implica en la trama artivista que teje el mapa antipatriarcal, anti rracista, anticolonial de lo sensible para escribir la descolonización y despatriarcalización del mundo”. (Bidaseca, Por una poética erotica de la Relación, 2020, pág. 33) 

Mañana es futura y en la futura no habrá madres llorando a sus hijes, ni campesines teniendo que elegir entre la tierra o la vida, y más cuando la vida es su tierra, la futura es vida digna y resistencias triunfantes, es diversa y divergente, transpoderosa, anticapitalista, antipatriarcal, no está terminada, ni dicha, ni escrita.

“Nuestros sures pertenecen a las zonas donde la criminalización de las poblaciones colonizadas trata de huir de las violencias patriarcales o coloniales: raciales, sexistas, capitalistas” (Bidaseca, Por una poética erotica de la Relación, 2020, pág. 26)

Hoy junto a nuestras parceras y ancestras gritamos a viva voz: ¡otra futura es posible! aunque el sistema que roba sueños y dignidades dicte lo contrario, aunque quieran borrar los escritos de nuestros cuerpos con su violencia, otra futura es posible y está andante por nuestramérica, viste de verde, viste de morado y lleva un arcoíris tatuado a al lado izquierdo, justo donde palpita la resistencia, otra futura es posible y pone en jaque al el sistema establecido ¡otra futura es posible y será hermosa! 

Afirmarnos en la posición de que no somos naturalmente pacifistas, y que la autodefensa colectiva, el cuidado de sí y de otres, es nuestra arma oculta más poderosa que se encuentra como reservorio en todas las culturas.” (Bidaseca, Por una poética erotica de la Relación, 2020, pág. 16)

Bibliografía

Bidaseca, K. (2016). ¿Dónde está Ana Mendieta? En K. BIDASECA, GENEALOGÍAS CRÍTICAS DE LA COLONIALIDAD en AMÉRICA LATINA, ÁFRICA, ORIENTE (págs. 78-88). Buenos Aires: IDAES.

Bidaseca, K. (2020). Por una poética erotica de la Relación. Buenos Aires: El mismo mar.

Butler, J. (2006 ). Deshacer el género. Barcelona : Paidós.

Escamilla, S. C. (2019). El cuerpo performativo de Regina José Galindo:. Revista LiminaR. Estudios Sociales y Humanísticos, vol. XVII,, 158-167.

Perota Chingó, M. B. (2021). Un mundo menos mierda (canción) [Grabado por P. C. Bolivia]. Argentina.


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